Este post lo escribí para la web “Una docena de

Hay frases y dichos que están grabadas a fuego en la memoria de los argentinos. Frases que reflejan la cruda realidad de un momento dado y que se resignifican con el tiempo. Éstas son las que me vienen a la mente. Mi lista finaliza en el 2002, que es cuando me vine a vivir a España. Estoy segura que estos años de gobierno K han aportado muchas otras más.

1. “El que apuesta al dólar, pierde”

Advertencia lanzada en 1981 por el ministro de Economía Lorenzo Sigaut. Al poco tiempo, el gobierno devaluó el peso con respecto del dólar y el que apostó al dólar, ganó.

2. “Si quieren venir que vengan, yo no le tengo miedo al principito ese”

Bravuconada formulada por el presidente Leopoldo Galtieri en 1982, durante la guerra de las Malvinas. El principito aludido era Andrés, hijo de la reina Isabel II, que integraba las fuerzas inglesas. El final de la historia es conocido por todos. Vinieron.

3. “Felices Pascuas, la casa está en orden”

Saludo dirigido a la multitud por el presidente Raúl Alfonsín en Semana Santa de 1987 con motivo de un alzamiento militar “carapintada”. Al poco tiempo, iba a ceder ante las demandas de los sediciosos, con las leyes de “obediencia debida” y “punto final”.

4. “Síganme, no los voy a defraudar”

Promesa electoral efectuada en 1989 por el entonces candidato a la presidencia Carlos Menem. No puede andar sin custodia por la calle.

5. “En 1.000 días vamos a poder tomar agua del Riachuelo”

Promesa efectuada en 1990 por la Secretaria de Medio Ambiente María Julia Alsogaray, anunciando un programa para descontaminar el Riachuelo. Sigue tan contaminado como antes. Estuvo presa por corrupción.

6. “Dentro de poco llegaremos de Argentina a Japón en una hora volando en cohete por la estratosfera”

Inolvidable frase de Menem demostrando que el vino riojano puede hacerte agarrar un verdadero pedo de aquellos.

7. “No importa de donde vengan los capitales, lo importante es que vengan”

Frase del funcionario menemista Alberto Kohan, durante 1991. Se entiende: narcotráfico, blanqueo de dinero, lo que sea…

8. “En este país tenemos que dejar de robar por 2 años”

Confesión efectuada por el dirigente menemista Luis Barrionuevo en 1996, frente a evidentes hechos de corrupción.

9. “La pelota no dobla”

Excusa esgrimida por Daniel Passarela, entrenador del seleccionado argentino de fútbol, en 1997 luego de una derrota en Ecuador. La frase alude a que la altitud de 2.800 mts. sobre el nivel del mar, impidió que el balón desarrollara la habitual trayectoria curva en el aire, llamada “comba”

10. “Dicen que soy aburrido”

Frase dicha durante la campaña presidencial de 1999 por el entonces candidato Fernando De la Rúa, burlándose de quienes lo acusaban de ser aburrido. Lamentablemente, su gobierno tuvo de todo menos aburrimiento para los argentinos.

11. “El que depositó dólares, recibirá dólares”

Era el mes de enero de 2002 y el presidente Duhalde nos hacía esta promesa luego de la implementación del corralito. El resto de la historia es conocido por todos….

12. “Si el FMI no nos aprueba el préstamo, que sea lo que Dios quiera…”

Frase dicha por el ex presidente Eduardo Duhalde, en abril de 2002

¿Te viene a la mente alguna otra? ¿Completas la lista?

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Post colaborativo junto a Emiliano Pérez Ansaldi para la web “Una docena de“:

A raíz de una entrada anterior “Una docena de palabras a evitar en un viaje a Argentina” y de los comentarios que se suscitaron, surgió la idea de redactar un post conjunto con Emiliano, también argentino viviendo en España, sobre palabras que aquí, en España, no se entienden. Éste es el resultado.

Ya sea por haber pasado la infancia escuchando con nuestras madres y abuelas a Raphael, Julio Iglesias o Camilo Sexto; o por habernos hecho fans del Piraña de Verano Azul; o por haber bailado como posesos con Parchís; hasta que uno no llega a España no es consciente de las diferencias que existen al hablar entre un español y un argentino. Por eso y en virtud de la confraternidad hispano-argentina hemos elaborado un listado con 12 palabras argentinas, que los españoles no suelen entender:

1. Prolijo

No puedo entender como han podido vivir en armonía sin utilizar esta palabra. Y lo peor aún, es que no encuentro todavía un sinónimo para hacerme entender en la peluquería cuando le digo: “sólo quiero que me lo emprolijes un poco”. Prolijo es, según la RAE “cuidadoso, esmerado”; pero las conjugaciones estoy empezando a creer que son un invento argentino.

2. Plomero

En realidad aquí voy a meter tres palabras en una. Y lo que os voy a contar es una historia real.
Al segundo mes de estar en España, se nos inunda la cocina. Como soy medio manitas, me pongo a revisar y ya tenía detectado el problema. Entonces, sacando de la QDQ un teléfono de estos multi service, llamo por teléfono y con toda determinación digo: “necesito un plomero para que venga a ver la canilla del lavarropas”. Del otro lado del teléfono escuché sólo un “ehhhhhhh?”. Luego, haciendo memoria de las canciones de Alejandro Sanz, traduje con “necesito un fontanero para que venga a ver el grifo de la lavadora”. Al hombre del otro lado le volvió la voz y me dio hora para el día siguiente.

3. Frutilla

En realidad, todas las frutas y verduras se dicen en España, de otro modo. Por ejemplo, la frutilla es la fresa de España. Por lo tanto, el dibujo “Tarta de fresa” es “Frutillitas”. Y unas “frutillas con crema”, “fresas con nata”.

4. Manteca

Otro caso real. Un día sin ganas de cocinar le propuse a mi cuñada comer unos “fideos con manteca”. Sin ánimo de ofenderme me dijo que esa asquerosidad no la comía. Al verme ponerle “mantequilla” le cambió la cara y los comió con todo gusto.

5. Trola

Chica ligera de cascos. Nada que ver con la mentira o el engaño, como aquí.

6. Guacho

Este es lógico que no se entienda, ya que la palabra deriva de la palabra “gaucho”. Así como hacer un acto noble y generoso en la Argentina es hacer una “gauchada”. Hacer lo contrario es hacer una “guachada” de donde deriva la palabra “guacho”. Entonces, si un argentino te dice que eres un guacho, no te imagines con botas montando a caballo.

7. Pollera

Creo que es la palabra argentina que más risa da. ¿Quéeeeee? me dijeron al pronunciarla. Eso que uno se pone, alrededor de la cintura, colgando, que no es pantalón…. Ahhhh, falda. Bueno, si, falda…

8. Remera

Tan inocente palabra argentina también causa su pequeño revuelo al emitirla. Nada que ver con putas… es camiseta.

9. Piloto

Significa gabardina. ¿Dónde está el piloto… ? debe entenderse en esa línea. La respuesta adecuada, no es en el avión, sino en el armario… El piloto está en el armario. Y no significa que el piloto sea gay.

10. Chomba

Esta palabra da gracia en España imagino que por su sonoridad. Como pochoclo, que también les divierte o chinchulín o bombacha. La chomba es el polo de toda la vida…

11. Saco

Es la parte de arriba de un traje, la chaqueta. Un argentino diría: me saco el saco, que hace calor. Aquí sería: me quito la chaqueta. Hay una frase-chiste, un poco tontorrona, que se dice allí: “me saco el saco, me pongo el pongo…”

12. Tapado

Es una palabra muy gráfica. “Hace un frío de muerte, te conviene salir con tapado”. El tapado te tapa toda. Es el equivalente, de la también gráfica palabra española, abrigo.

¿Y tú cuál añadirías?

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No hay palabras para describir este maravilloso concierto de Gotan Project en el Casino de París con su espectáculo Tango 3.0. Una hora de puro placer. Llegó a mí gracias a Eva Martos Pujalte, y ahora, a ustedes.

Si no se carga, haz click aquí. Si no lo puedes ver en el blog, no te preocupes, es que tienes instalada la última versión de Adobe Flash Player y da algunos problemas con wordpress.

Créditos: 

• Artistas: Philippe Cohen Solal (Guitarras eléctricas, acoutiques, bajo, mandolina, silbato, toma de muestras y fx dub), Eduardo Makaroff (guitarras eléctricas y acústicas, voz), Christoph H. Müller (teclados, vocoder, Tenori-on, Wii, percusión y fx), Claudia Pannone (voz principal), Facundo Torres (bandoneón), Lalo Zanelli (piano), Ananta Roosens (violín, trompeta, violín, trompeta, voz) • Director: Fabien Raymond • Producción: Secuencia SDP Vidéocité

Historia del grupo:

“Fue hace ya un siglo. En enero de 1999, Gotan Project iniciaba su regreso al futuro. El futuro del tango, hasta el momento conservado en el anaquel de los usos y costumbres descoloridos. ¿Del pasado, desfasado? Un tiempo. Fue necesaria la intervención de la juventud. En 2001, “La revancha del tango” se impone en los dance-floor e introduce un nuevo sonido. Una marca de fábrica, a menudo fotocopiada, nunca igualada. El éxito del disco se transforma en triunfo en el escenario. El éxito fue tan resonante que, en 2006, el trío firma una continuación, “Lunático”, homenaje a Carlos Gardel y, más ampliamente, a todos los héroes del tango, incluido, por supuesto, Astor Piazzolla.

Enero de 2009… Diez años después, un milenio más tarde, Gotan Project retoma el camino del estudio de grabación, fiel a los principios fundadores: una voluntad de transgredir los códigos del tango, para sublimarlos mejor. Ello dará como resultado “Tango 3.0″, título que dice mucho sobre sus intenciones, como para confirmar que, en el momento en que la gran red teje encuentros de todo género, esta materia prima sigue siendo un formidable sujeto de exploraciones sonoras. Esta vez, Eduardo Makaroff, Philippe Cohen Solal 
y Christoph H. Müller han escogido el método inverso: “Partir de otro lugar, para retornar al tango”. Tango y cumbia, ska y marcha, country y milonga, groove y chacarera, dirty sound y tango… Las hibridaciones más improbables siguen siendo posibles. De todas ellas, es el blues la que otorga su color fundamental a “Tango 3.0″.

Desde la emblemática obertura, titulada “Tango Square”, referencia explícita al Congo Square de Nueva Orleans. La conexión adquiere todo su sentido, cristalizada por el sonido pegajoso del Hammond B 3 de Dr. John, gran brujo de los teclados, y el swing de una brass band completa. Los vientos, raramente incluidos en el tango, ocupan un lugar único en “Tango 3.0″, haciéndonos recordar el uso del clarinete en los primeros momentos de esta música-mundo. Es el instrumento que ejecuta el gracioso Melingo en “Tu Misterio”, un slow para bailar pegaditos, uno contra el otro… El encantador rockero no es la única voz invitada a este festín de sonidos. Está el escritor Julio Cortázar, timbre de ultra tumba, quien recita un pasaje de su libro totémico, “Rayuela”. Palabras lúdicas para una parábola filosófica alrededor de este juego de niños. Otro poeta, el también surrealista Víctor Hugo Morales, entona, en “La Gloria”, ¡un himno de estadios! El comentador número uno de los partidos de fútbol se lanza a una improvisación en la que su voz driblea entre los músicos de Gotan Project: del bandoneonista Nini Flores a la violinista Line Kruse, pasando por el pianista y arreglista Gustavo Beytelmann, pilares del equipo… “GOOOOOOOTAN !”, con un saludable toque de auto ironía.

Sin duda alguna, “Tango 3.0″ lleva el desafío aún más lejos: la renovación del tango, por todos sus costados, corriendo el riesgo de desbordarlo, sin nunca pretender agotarlo, pero siempre con este sutil perfume de ambigüedad. Con la creación, a la vez, de canciones de formato pop e instrumentales sabiamente orquestadas, Gotan Project supera los límites donde algunos habían intentado confinarles. Si la electrónica y el tango siguen siendo, más que nunca, las dos matrices, sería sin embargo vano reducir a Gotan Project a esta fórmula. Hoy en día, como ayer, se trata antes que nada de contar historias, aquellas historias eternas del imaginario del tango, amores turbios para alegorías afiladas, cabalgatas “cinemáticas”, que recuerdan el alma de los gauchos… Y, más allá, la de todo un país: Argentina. Versión desencantada, cuando Cristina Vilallonga desen(canta) la “Desilusión”, que sigue a la crisis de 2001: un tercio de la población se hundirá debajo del umbral de la pobreza. Visión trágica de un mundo, el nuestro, cuando su voz de desliza al interior de un megáfono y, sobre un beat minimalista de los más oscuros, para denunciar los “Mil Millones” de hambrientos que pueblan el planeta, citando de paso una frase del ilustre Enrique Santos Discépolo. Vertiente melancólica, por último, con la melodía que concluye este nuevo disco: “Érase una vez”… la Argentina de la edad de oro, El Dorado de todos los exilios, melting pot de donde surgirá una banda sonora de letras capitales: TANGO.”

Extraído de: Gotan Project web

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Contestaron 52 personas. No había palabra alguna previa, para no inducir respuestas. Los participantes fueron poniendo palabras y votando. Participaron españoles y argentinos, ya que la comunidad de Argentravel incluye personas de ambos lados del Atlántico, aunque con significativa mayoría de españoles.

El resultado me sorprendió. A priori hubiese pensado en tango, fútbol, cataratas, patagonia, amistad. Algunas de ellas aparecieron, otras no. Me gustaría entonces, en este post, tratar de entender por qué el 25% de los que participaron en la encuesta asociaron argentina con boludo. Si añadimos los que pusieron pelotudo -que es una variación de boludo- llegamos al 35%. Por supuesto que no es una encuesta con rigor científico, pero algo significa, no?

Estas son algunas razones que se me ocurrieron:

En Argentina el término boludo es polisémico. Dependiendo del contexto tiene una connotación de insulto: “Boludoooo, mirá por dónde vas”; cariño: “¿Qué hacés boludo, cómo estas, tanto tiempo?” o autocrítica: “Qué boluda que soy, me equivoqué de nuevo”. Como tal, es un término comodín, que los argentinos usamos mucho. Por lo que una de las razones podría ser que se lo asocia con Argentina, por la cantidad de veces que aparece en el habla cotidiana.

Otro motivo es que nos consideren boludos, en la acepción insulto. Según la RAE boludo es una persona que tiene pocas luces o que obra como tal. Y en ese sentido creo que muchas veces los argentinos nos sentimos boludos. Fíjense si no, en este vídeo.

Y por último, considero que alguno habrá podido ponerlo con un sentido del humor cariñoso, del estilo, ustedes, que se creen tan listos… TOMA! Boludo voy a poner.

Y si este post les parece una boludez, recuerden que soy argentina :)

Y ahora en serio, por qué crees que la palabra más asociada a Argentina ha sido boludo.

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Vivir en un sitio diferente al que naces te permite por un lado tomar distancia de lo que hasta ese momento considerabas “normal” y por otro, incorporar, sin darte cuenta, elementos nuevos. El resultado: no eres de aquí, ni de allí. Pero desarrollas una cierta capacidad de observación.

Aplicando la observación considero que la fama de pedantes o egocéntricos que tenemos los argentinos en España, no es el todo justa. Circulan por aquí, al igual que los chistes de gallegos en Argentina, los chistes de argentinos como por ejemplo: Cual es el mejor negocio? Comprar a un argentino por lo que vale y venderlo por lo que cree que vale.

Tenemos un ego tan inflado? Nos creemos mejores que el resto? Yo creo que no. De hecho somos bastante auto-críticos, nos reímos de nuestros defectos y somos bastante conscientes de nuestras limitaciones. Como individuos y como país. Evidentemente, hay pedantes en Argentina, como en todas partes del mundo. Pero no creo que más que en otros sitios. La diferencia está en que desde el prisma español, lo parecemos.

Por qué parece que estamos orgullosos de habernos conocido? Aquí lo que he podido pensar hasta ahora y quiero compartir con ustedes para contrastar tan sesuda teoría:

- Los argentinos usamos mucho la 1ra persona del singular. En España casi no se usa, queda mal. La costumbre del “yo-yo-yo”, unida a la fuerza fonética que le imprimimos – “sho” a diferencia del  “io” español- se combinan para sonar en España, como una patada en el oido del que nos escucha hablar. Podría argumentarse que el uso del yo expresa una cierta autocomplacencia. Quizás fuera así en el origen de los tiempos, en la época en que éramos el granero del mundo y la “París” de Sudamérica. Pero no hoy en día. Tenemos bastante claro la posición que ocupamos en el mundo. Pero, seguimos usando la primera persona para hablar. Es lo normal allí. Parte de nuestras costumbres. Nos creemos superiores por eso? Yo creo que no. Pero puede parecerlo, cuando nos escuchan hablar.

- Una larga tradición psicoanálitica hace que todo argentino que se precie, pase una media de 5 años yendo al analista. Esto, unido a nuestra natural tendencia a la melancolía, que tan bien plasma el tango y que supongo deriva, de ser un país construido por inmigrantes, hace que estemos habituados al ejercicio de la instrospección, menos desarrollada en España, tan pendiente de lo que hace el vecino. De hecho, dicen en España, que la envidia es su deporte nacional. A nosotros no nos interesa tanto lo que el vecino hace, nos resulta más interesante mirarnos el ombligo. Pero no en plan autocomplaciente; no es que estemos orgullosos de nuestro ombligo. Nos creemos superiores por eso? Yo creo que no. Pero puede parecerlo, cuando nos escuchan hablar.

- Los argentinos que han emigrado  a España en los últimos 25-30 años, provienen en general de una clase media que ha estudiado mucho y que aprecia la cultura en sus distintas manifestaciones. Muchas veces he escuchado en España la frase: “Los argentinos, dicen que han estudiado 2 carreras”. “Los argentinos opinan de todo”. Es verdad. En general valoramos el estudio. Y nos apasiona el cine, leer, el arte, la cultura y conversar. Nos creemos superiores por eso? Yo creo que no. Pero puede parecerlo, cuando nos escuchan hablar.

En esta época, en que solemos confundir el ser con el parecer, no extraña entonces que se considere una verdad que “los argentinos somos egocéntricos“.  Pero parecer y ser no son lo mismo. Los argentinos deberiamos quizás tratar de parecer más lo que somos. Y nuestros amigos españoles, intentar descubrir cómo somos, más allá de lo que aparentamos.

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Hablando con unos clientes que estaban por viajar a Argentina, empezamos a charlar sobre aspectos intangibles de su futuro viaje. Era lo último que quedaba por hacer. Ya estaban claros el recorrido, las excursiones, los consejos prácticos sobre transporte, seguridad o ropa a llevar.

Les comentaba que, para mí, el país ofrece 2 aspectos difíciles de encontrar en otras partes del mundo. Por un lado sus paisajes casi vírgenes, majestuosos y variados y por el otro, su gente. Y para disfrutar de su gente hay que ir abierto y dispuesto a recibir y a dejarse sorprender.

El argentino es muy cálido, así que déjate querer y ayudar. Si necesitas algo, no te cortes. Pide de buenas maneras y harán lo imposible por solucionar el problema que tengas. Te sorprenderás de lo que son capaces de hacer por ti.

Al argentino le gusta hablar de si mismo y de su pais, así que pregunta todo lo que se te ocurra. Te contarán millones de historias, algunas muy personales, que te servirán para romper estereotipos y conocer una mentalidad diferente. Puedes empezar a practicar la sana práctica de hablar, en el taxi que te recoja en Ezeiza. Con una pregunta abierta del estilo: y cómo están las cosas por aquí, el taxista, esa mezcla de filósofo y psicólogo, no parará de analizar agudamente la realidad socio-política-económica y cultural de la Argentina.

Al argentino le molestan las reglas así que prepárate para sorprenderte a cada instante. Es lo opuesto a Alemania. Casi siempre se está improvisando, porque nada, es demasiado estable. Cambia, todo cambia. Es divertido, si vas de vacaciones…

Al argentino le apasiona discutir. En realidad es un apasionado por todo, así que te divertirás con ese plus de energía que notarás en sus opiniones futbolísticas, políticas o religiosas. No somos moderados. No esperes moderación.

Y por último todo se puede conversar. No hay nada que no se pueda solucionar, hablando. Hay mal tiempo y prefieres postergar la excursión? Llamas, hablas, arreglas. Eso es gracias a la capacidad de adaptación que hemos desarrollado con  las crisis sucesivas a las que nos tiene acostumbrado el pais.

Así que ya sabes, si vas a viajar a Argentina prepárate para disfrutar con su gente.

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Según una encuesta realizada por Planeta JOY entre sus lectores, los 10 platos favoritos de los argentinos,  que uno no puede dejar de probar si está de paso por Argentina son:
1. Asado
Hierros calientes, mucha brasa y carne vacuna. No puede fallar. El asadito argentino es una institución y se disfruta casi todos los domingos en cualquier patio o terraza que tenga una parrilla, aunque sea pequeña. Tira de asado, lomo, vacío, bondiola, entraña, mollejas, chinchulines, riñones, chorizos, morcillas, son algunos de los cortes que deleitan a todos en estas tierras. Si se acompaña con un buen vino tinto, el éxito está asegurado.
2. Milanesa con papas fritas
Se rumorea que los argentinos tenemos el hígado a prueba de balas. Será de tanto comer milanesas con papas fritas, el dúo más exitoso de este lado del Río de la Plata (más que los Pimpinela). Muy simple: es un filete de carne rebozado con huevo y pan rallado que, por algún motivo que la ciencia no ha logrado determinar aún, combina fabulosamente bien con unas papas bien crocantes.  Además es, por lejos, el plato favorito de los niños argentinos.
3. Pizza
Los italianos mienten: la pizza ya es patrimonio argentino. La mozzarella se come a toda hora y en todas las situaciones posibles: al paso por la calle, en reuniones de amigos o para sentarse a mirar un partido de fútbol en la tele. Su acompañante natural es una o varias cervezas bien heladas. Además de la tradicional mozzarella con aceitunas, se pide mucho la napolitana (queso y tomate), la fugazetta (cebolla y queso) o la fainá, hecha a base de harina de garbanzos. 
4. Empanadas
Si uno busca en Wikipedia qué es una empanada, la definición es un tanto fría: “fina masa de pan u hojaldre, rellena de cualquier alimento salado o dulce”. Está claro que el que escribió esas líneas jamás probó una empanada argentina, en todas sus versiones: la salteña, santiagueña, tucumana. A los gustos más comunes (carne, jamón y queso y humita) se les pueden sumar pasas de uva, papa y aceitunas.
5. Locro
Es el plato invernal por excelencia. Con origen en el noroeste argentino, el locro es un guiso espeso a base de maíz y zapallo, que lleva carne, papas, porotos, legumbres y chorizo colorado (también están invitadas la tripa gorda y el mondongo), entre otros ingredientes. Se consume sobre todo en las fechas patrias: 25 de mayo y 9 de julio.
6. Choripán
Lo primero que un turista debe hacer cuando llega a Buenos Aires es tomar un taxi hasta la Costanera porteña, parar en un carrito (puestos ambulantes) y pedir un choripán. Con eso alcanza para obtener el pasaporte argentino y, en algunos casos, para ganarse el dolor de panza del año. El chori es nuestra comida callejera por excelencia: una salchicha de cerdo asada que se devora en formato de sándwich. Es muy pedido en los estadios de fútbol y también sirve para arrojar a los jugadores o al árbitro cuando uno no está de acuerdo con el resultado del partido.
7. Ravioles con tuco
La raviolada del domingo es la excusa para reunir a la familia argentina alrededor de una mesa y lograr que todos se peleen contra todos. Los ravioles con tuco (salsa de tomate y carne picada) o con estofado (con trozos de carne entera) son más argentinos que el dulce de leche. Su descripción formal es aburrida: cuadrados de pasta rellenos de ricota, verdura, jamón y queso y otras variantes. Pero simbolizan a la “familia unida”, es decir, la suma de todas las neurosis enfrentadas frente a un plato.
8. Humita
La humita es un alimento de origen andino, pero en la Argentina es más rica que en Bolivia, Chile, Ecuador y Perú (por eso nos acusan después de ególatras). Se prepara de dos maneras: en olla y en chala. La primera versión es un guiso cremoso que se logra rallando los granos del choclo, al que se le agrega cebolla, leche, sal y comino. La segunda se obtiene envolviendo esa misma crema, pero sin cocinar, en hojas de chala previamente cortadas. Luego se cierra el envoltorio, se lo ata con una cinta delgada y se hierve. Se pueden agregar al relleno trozos de queso de cabra (como por ejemplo en Salta) y también pedazos de carne y pasas de uvas.
9. Flan con dulce de leche
A la hora de los postres, el flan con dulce de leche es el broche de oro de cualquier cena. Se prepara con huevos enteros, leche y azúcar. Aunque dicen que es un invento romano y que el propio César lo degustaba antes de dirigirse al Senado, el flan es argentino por adopción. Pedirlo con dulce de leche resulta una obligación y sumarle crema batida es, casi casi, una perversión.
10. Queso y dulce
Conocido oficialmente como “vigilante”, este postre es uno de los más tradicionales de Argentina y emblema de lo “nacional y popular”. También se lo conoce como “fresco y batata”. Es simplemente eso: un trozo de queso fresco y uno de dulce de membrillo o batata. Pero la combinación de texturas entre ambos resulta sorprendente y deliciosa.

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Unas muestras de humor argentino y de cómo sabemos reírnos de nosotros mismos: de nuestras desgracias y nuestros defectos. Atenti en el segundo vídeo al final. De qué nacionalidad es? Saben a quien me refiero, no? A disfrutar!

Día Nacional del Boludo

Golfista argentino

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Natalia es argentina. Hace 5 años que vive en España,  junto a su marido también argentino y a sus 2 hijas, que hablan como españolas de toda la vida, que lo son, claro, viven aquí desde que nacieron… Naty nos envió este vídeo que hizo, en el que nos transmite con imágenes y música una cantidad de sentimientos y sensaciones. Ésta es una síntesis de lo que le evoca pensar en Argentina a la distancia. Interesante el ejercicio de ver a través de los ojos de otro, no?

La Argentina para Naty

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Una de las actividades típicas de un domingo por la tarde en Argentina es ir a la cancha a ver un partido de fútbol y comerse un choripán. Si es otoño mejor, por el sol suave que entibia el cuerpo sin agobiar. Al margen del espectáculo futbolístico en si, vale la pena asistir a un partido para participar de la fiesta de color y calor que ponen las hinchadas de los equipos participantes.
El fútbol despierta pasiones en Argentina. El “Superclásico” en el que Boca Juniors y River Plate, se baten a duelo en la cancha hace que el país entre en una suerte de pausa, dónde nada más importa. Según el periódico inglés “The Observer” el Superclásico en la bombonera se encuentra entre los 50 espectáculos deportivos que hay que ver antes de morir, mientras que para “The Sun” es la experiencia deportiva más intensa del mundo.
Pero no es necesario asistir al Superclásico para vivir una tarde inolvidable. Recomendamos asistir a cualquier partido en el que jueguen Boca o River ya sea en la mítica Bombonera, o en El Monumental. Miles de personas que visitan Buenos Aires disfrutan de esta experiencia, que se debe completar con el ritual de comprar un “choripán” en los alrededores de la cancha, para disfrutar del mismo mientras “La 12″ hace vibrar el estadio con sus cantos y tambores. ¿Pero, qué es el choripán? Como su nombre lo sugiere, es un bocadillo de pan francés abierto al medio, que en su interior contiene un chorizo de carne de cerdo asado a la parrilla. Se puede comer solo o condimentado con chimichurri. Es riquísimo y es la versión criolla más popular de comida rápida (en facebook tiene 99.000 fans) gran competidora de los panchos (perritos calientes) y los patis (hamburguesas).
Sentado pues en la tribuna y munido del choripán correspondiente, sólo queda disfrutar del espectáculo del fútbol y de los cantos y estribillos que surgen de las tribunas, parte indivisible de la puesta en escena de la fiesta. La poesía del hincha no es privativa de ningún equipo ni de ningún estilo de juego. No se le canta sólo a los que atacan como tampoco a los que defienden o a los que contraatacan. Ni siquiera a los grandes equipos. Se le canta al fútbol como expresión de arte, como creador de alegrías, tristezas, broncas, injusticias, pasiones, como una forma de ser, la única, la de todos, “la argentina”.
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