Además de toda la historia y el desarrollo urbano que puede admirarse en sus recorridos, su amplia oferta cultural reflejada en sus puestas teatrales, recitales, muestras de arte, exposiciones, eventos y gastronomía, Buenos Aires brinda al visitante la atractiva posibilidad de disfrutar el ir de compras. Aquí nos referiremos a 2 tipos de productos muy apreciados por visitantes y locales, el cuero, en ropa, marroquinería, talabartería y monturas, y las antigüedades.

Cuero:

Hay tres lugares específicos que no pueden dejar de visitarse para quien quiera adquirir alguna prenda o accesorio en cuero:

  • En el microcentro, en la calle Florida hay gran cantidad de locales, que ofrecen prendas y accesorios de cuero.
  • Y si de ofertas se trata, la calle por excelencia es Murillo -entre el 500 y el 700-, en el barrio de Villa Crespo, donde en los ’90 se instalaron locales y fábricas dedicadas de manera exclusiva a diseñar, coser y ofrecer productos en diversos tipos de cuero.

Antigüedades:

  • En la Plaza Dorrego en el barrio de San Telmo, funciona los domingos de 10 a  18 La Feria de Antigüedades “San Pedro Telmo”. Allí pueden encontrarse fonolas, cajas musicales, billetes, monedas, bastones, libros usados, lámparas y miles de objetos con más de 40 años de historia y secretos. Ése es el requisito mínimo para formar parte de los 270 puestos de venta; todos los productos deben haber sido creados antes de 1970. En los alrededores de la plaza hay locales especializados  en la venta de antigüedades, principalmente en la calle Defensa.
  • El recorrido se puede completar con una visita al  Mercado de Pulgas, en Dorrego y Conde, en Palermo, que funciona de martes a domingos entre las 10 y las 19. Se trata de  un gran galpón donde pueden encontrarse todo tipo de curiosidades y donde se destacan las antigüedades en mobiliario, obras de arte y objetos de todas las épocas y estilos.
Más información sobre compras en Buenos Aires, aquí.
Fuente: Tur Noticias
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Una vez más, tenemos el placer y el honor de publicar un post de nuestra guía cultural en Buenos Aires, Diana Ger. Hoy nos cuenta sobre circuitos para comprar en Buenos Aires. Disfruten de esta impecable síntesis e imágenes de la autora, que además como creo que ya les comenté, es fotógrafa.

“Además de toda la historia y el desarrollo urbano que puede admirarse en sus recorridos, su amplia oferta cultural reflejada en sus puestas teatrales, recitales, muestras de arte, exposiciones, eventos y gastronomía, Buenos Aires brinda al visitante la atractiva posibilidad de disfrutar el ir de compras.

Buscar ese recuerdo especial para llevarnos a casa o para regalar, algo que evoque nuestro paso por otras tierras, forma parte del placer de todo viaje.

Señalada como una de las mejores ciudades para comprar en Latinoamérica, resulta un paraíso para los turistas, no sólo por la variedad y calidad de sus artículos, sino también, por lo interesante de los precios de determinados productos que, al cambio, resultan más que favorables.

Concentradas en distintos circuitos comerciales, sobre algunas de las arterias principales, tiendas nacionales e internacionales ofrecen una amplia variedad de productos de diferentes estilos, marcas y precios. Con un amplio horario (de 10 a 20), algunas no cierran ni siquiera durante el domingo, permitiendo comprar en cualquier momento.

Si se quiere encontrar todo en un sólo lugar, pasear y hacer un alto para reponer energías,  los centros comerciales son los sitios más recomendables. La ciudad posee varios y en diferentes barrios; desde los muy elegantes y exclusivos “Patio Bullrich” y “Galerías Pacífico” donde marcas de renombre internacional conviven con otras nacionales, hasta los más modernos “Alto Palermo”, “Paseo Alcorta” o “Abasto Shopping” que combinan sus locales, con patios de comida, muestras de arte y salas de cines, resultando una buena opción hasta para quienes no les atrae demasiado, comprar.

Si lo que se busca es pasear al aire libre, tanto la Avda. Santa Fé como la calle Florida ofrecen, a lo largo de su extensión y en sus galerías comerciales, cantidad de tiendas con artículos para todos los gustos: indumentaria, zapatos, carteras, artículos regionales y de cuero, alhajas, souvenirs y recuerdos, artículos deportivos, librerías, etc.

Siempre distinguida y aristocrática, la Avenida Alvear y sus alrededores, en el Barrio de la Recoleta, reúnen algunos de los negocios más selectos de fama internacional.

Algo más alejado del centro, sobre Avda. Córdoba, han proliferado los denominados “Outlets”, tiendas de primeras marcas nacionales que ofrecen, además de su colección habitual, remanentes de temporadas anteriores y artículos de segunda selección (con pequeñas fallas) con importantes descuentos.

Otra zona comercial muy conocida es la de “Once”, en el barrio homónimo. Se desarrolla sobre parte de la Avda. Corrientes y sus calles aledañas y presenta numerosas posibilidades: indumentaria para hombre y mujer, artículos deportivos, ropa para bebes y niños, blanco (sábanas, toallas, frazadas), lencería, etc. Muchos negocios venden por mayor y menor y sus precios, en ocasiones, resultan comparativamente más bajos que en otros lugares.

Para objetos de diseño de vanguardia en vestimenta y/o decoración y novedades con cierta exclusividad, algunas tiendas ubicadas en lo que se conoce como “Palermo Soho”, son la mejor opción para hallar piezas y prendas con mucho estilo, color y originalidad.

Infaltable e imperdible, San Telmo, es el más indicado si lo que se quiere son antigüedades u objetos de arte: muebles, pinturas, luminarias, joyas y hasta vestimenta de otras épocas pueden encontrase en los negocios de este pintoresco barrio.

Además, todos los domingos, en la “Plaza Dorrego” funciona la “Feria de Antigüedades”, un verdadero “mercado de pulgas” que sorprende con todo lo que se puede hallar, entre espectáculos de tango y exhibiciones de artistas callejeros.

Otra opción de compras son las Ferias Artesanales (mercadillos) que se realizan en varias plazas porteñas. Durante los fines de semana y los días feriados se pueden recorrer los pequeños puestos que exhiben una variedad de artesanías típicas: prendas confeccionadas a mano, tejidos, artículos en plata, vidrio, piedra o materiales raros, además de una cantidad de pequeños objetos, originales e interesantes. Las más concurridas son la de “Plaza Francia” (Recoleta) y “Plaza Serrano” (Palermo).

Dedicada a difundir y preservar las tradiciones argentinas, la “Feria de Mataderos”, en el marco de un viejo mercado de hacienda permite, además de comprar las clásicas artesanías regionales: artículos de cuero, alpaca, ponchos, sombreros, instrumentos musicales, mates, pavas, bombillas, cacharros de barro, etc., degustar platos típicos y autóctonos al tiempo que da la posibilidad de asomarse al folklore, las costumbres y las destrezas gauchescas.

Y entre tanta oferta de objetos, prendas y souvenirs ¿qué vale la pena comprar? Más allá de los gustos y las posibilidades de cada uno, van algunas sugerencias:

  • Artículos de piel y/o cuero: abrigos, carteras, bolsos, billeteras, zapatos, botas, cinturones, sombreros, etc.
  • Artículos de lana, prendas y accesorios realizados en telas, tejidos a mano o máquina.
  • Artículos relacionados con el mundo del caballo y/o del Polo.
  • Artículos regionales: indumentaria de campo, ponchos, mates (donde se sirve la bebida tradicional argentina por excelencia) y artesanía nativa realizada en plata o alpaca.
  • Artículos relacionados con el Tango: vestimenta, zapatos, música.
  • Vinos, mermeladas caseras, dulce de leche (postre típico realizado a base de leche y azúcar) y alfajores (especie de galleta hecha con dos discos dulces, unidos por dulce de leche o mousse de chocolate, recubiertos de chocolate o azúcar).

Para cualquier consulta, duda o tour de compras, no duden en ponerse en contacto con Paula o conmigo (diager_artes@yahoo.com.ar)”

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En Buenos Aires, los mercadillos se llaman ferias. Hay muchísimos, salpicados por toda la ciudad. Pero me puse como objetivo del post recomendar las 3 que considerara más interesantes desde el punto de vista turístico y que además fueran diferentes entre sí. Tarea difícil la de elegir 3, ya que con muchas ferias me ligan lazos afectivos. De pequeña, era un paseo que solía hacer con mi familia. Mi madre amaba los mercadillos y su hermana, mi tía, devenida en artesana del cuero, gracias a la dictadura militar que la echó de su cátedra, además de perseguirla,  era una asidua frecuentadora del mundo artesano.

Los 3 mercadillos, que te recomiendo visitar, si te gustan las ferias son (por lo menos uno, si vas pocos días a Buenos Aires):

1- Feria de San Telmo

Ubicado en la Plaza Dorrego, el centro vital del barrio. Allí, todos los domingos tiene lugar la Feria de Cosas Viejas y Antigüedades “San Pedro Telmo” con 170 puestos de antigüedades.

Alrededor de la plaza, artistas callejeros, bailarines de tango y estatuas vivientes, aportan un colorido especial.

El barrio es mágico: antiguas construcciones, calles empedradas, pintorescos farolitos. Caserones antiguos convertidos en galerías conviven con locales de anticuarios, negocios de diseño, bares, cafés y restaurantes.

2- Feria de Mataderos:

Constituye una buena manera de tomar contacto con las tradiciones gauchescas sin salir de la ciudad: comidas típicas, artesanías, bailes y shows folklóricos, carreras de sortijas, espectáculos de doma de potros, corridas de caballos y “guitarreadas”.

Se pueden comer exquistas empanadas argentinas (envoltura de masa de pan rellena de carne picada) y locros (guisado a base de maíz), comprar mantas, ponchos y objetos de cuero y plata, y escuchar recitales de destacados folckloristas.

La feria se instala en la Recova del viejo mercado todos los domingos, de marzo a diciembre de 11:00 a 20.00. En enero y febrero, funciona los sábados en horario nocturno.

3- Feria de artesanos de Plaza Francia:

Ubicada en Recoleta, en una zona en la que, en un espacio relativamente pequeño, se concentran gran cantidad de atractivos: museos, centros culturales, sitios históricos.

La feria tiene lugar los  sábados y domingos de 10 a 20 hs. En sus puestos hay: artesanías, productos en cuero, bisutería, trabajos en plata, ropa de diseños exclusivos…

La plaza es también punto de encuentro de los jóvenes para charlar y hacer música. Y títeres, estatuas vivientes, mimos, malabaristas, grupos de música y bailarines de tango hacen su show a la gorra para deleite de los que pasean por allí.

Como dije antes, hay muchísimos mercadillos en Buenos Aires. Pero ésta es mi recomendación, aunque como dice el dicho para gustos, colores…  Y tú… visitaste alguno? Cuál recomendarías?

Oferta: Paquete turístico a Buenos Aires

 

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La Avenida Alvear está considerada la 5ta calle más selecta del mundo, según la NBC, por detrás de la Quinta Avenida y la Madison en Nueva York, les Champs Elysées en París y Oxford Street en Londres. No sé si será verdad. Lo que sí les puedo asegurar, es que vale la pena darse un paseo caminado despacio y sin perderse detalle.

Alvear respira aires parisinos. Basta empezar a caminarla para imaginar los tiempos dorados de Buenos Aires, cuando cantidad de divisas ingresaban al país por la exportación de carne y cereales y las familias aristocráticas contrataban arquitectos parisinos, además de traer dede allí los muebles para decorar sus viviendas. Lujosos palacios construidos por esa época son hoy embajadas, hoteles 5 estrellas o el centro comercial más exclusivo de la ciudad.  Palacetes en los que alguna vez vivió una de esas familias, son sede de marcas internacionales como: Louis Vuitton, Escada, Ralph Lauren, Valentino, Rochas, Nina Ricci y otras.

Ubicada en pleno barrio de Recoleta y con sólo 700 metros, es muy fácil recorrerla. Comienza en la Avenida 9 de julio, donde se alza el Palacio Ortiz Basualdo y termina en Plaza Francia (otro lugar precioso para recorrer). En el inicio de este paseo verás tres construcciones de gran valor patrimonial: el palacio Ortiz Basualdo, hoy embajada de Francia(1), la embajada de Brasil (2) y la sede del Jockey Club (3). A sólo 100 metros de la Av. Alvear está el Patio Bullrich (4), el centro comercial más sofisticado de la ciudad. En el interior encontrarás marcas de prestigio, muy buena ropa de cuero, librerías, patio de comidas, cines y una enorme perfumería en el subsuelo. Al retomar la avenida Alvear pasarás frente al palacio Duahu Park Hyatt (8) y unos metros más adelante por el palacio Casey, que alberga la Secretaría de Cultura (10). En la otra acera se encuentra la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (11) y llegando al final del paseo el Alvear Palace Hotel, uno de los hoteles más lujosos de Buenos Aires.

Un consejo: si visitas la ciudad en octubre no te pierdas la semana de Alvear Fashion & Arts. La avenida se cubre con una alfombra roja. Hay coches antiguos aparcados y damas maquilladas como en los primeros años del XX se pasean por allí. Las casas de moda abren sus puertas y exponen sus colecciones acompañadas por obras de arte, muestras de fotos, ciclos de conferencias, visitas guiadas. Una semana imperdible.

En este video se puede apreciar la influencia francesa en parte de la arquitectura de Buenos Aires. Muchas imágenes son de la Avenida Alvear, otras no. Hay una excursión en bicicleta por la Buenos Aires Aristocrática. ¡Vale la pena!

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El maestro Pallarols es uno de los orfebres más importantes del mundo. A su taller de la calle Defensa en el barrio de San Telmo llegan reyes, príncipes y presidentes. También, coleccionistas, hombres de negocios, turistas y gente que sabe apreciar lo bueno. Todos lo hacen atraídos por este eximio platero, artífice de objetos de una belleza que suele conmover. Soperas forjadas a martillo en una sola pieza, cinceladas y grabadas a mano; bandejas, platos, cubiertos, guiseras, jarros… Pero también facones, cuchillos, mates, platería gauchesca, arte litúrgico y los célebres bastones de mando de los presidentes argentinos.

Desde niño, y como un juego, Juan Carlos Pallarols (1942) aprendió el oficio de su padre, Carlos, y de su abuelo, José, dos excepcionales orfebres vinculados a la platería argentina desde inicios del siglo XX. Los orígenes de la familia en el oficio se remontan a 1750, en Barcelona. Pocas cosas parecen haber cambiado desde entonces. Con las mismas técnicas y las mismas herramientas conservadas por centurias, un grupo de oficiales y alumnos comparte los secretos de la plata bajo la batuta de Pallarols.

Visitar el lugar es un placer para los ojos y para el espíritu; seguir el proceso por el cual el metal va tomando nuevas formas al compás de martillos, cinceles, buriles, bancos de estirar, crisoles y fraguas. El proceso puede llevar días, semanas, meses y a veces también años. El secreto de este oficio es, según el maestro, trabajar cada pieza a mano y en forma exclusiva. Hay un pequeño museo donde se pueden ver las colecciones que se puede visitar con cita previa.
Debajo un vídeo de Lalo Mir que me encantó  sobre Pallarols y su taller (hay cada maravilla en Youtube!)

Pallarols y el barrio de San Telmo (extracto de la entrevista publicada en el blog literario y periodístico “Tardes Grises”).
- Usted ha dicho en alguna oportunidad que San Telmo es su lugar en el mundo ¿Por qué? ¿Qué ha encontrado en este barrio?
- Porque en el mundo cada uno se tiene que acomodar, como dice el dicho: andando se acomodan los melones en el carro. A mi me trajo alguien, un ángel. Yo pensaba venir para acá, no tenía la menor idea… Vine invitado por el arquitecto Peña para una feria que iba a durar una semana o dos y terminó durando toda la vida, hasta hoy. Cuando estaba trabajando ahí enfrente en la plaza y miré esta casa, no sé, dije “esa tiene que ser mi casa, yo quiero estar en un lugar donde pueda disfrutar de toda esta plaza”. Así, dos años después la terminé comprando.
- ¿Cuándo fue eso?
- En el año 1972/73. La restauramos toda y abrimos nuestro taller acá en el año 74. Lo que yo no sabía era que me encontraba enfrente de la antigua Plaza de las Carretas y que esta es la esquina alta de San Pedro Telmo, y en una oportunidad –invitado por el gobierno del presidente Pujol- hice un viaje a España para conocer Barcelona, la tierra de mis abuelos, y descubrí que el taller de mi abuelo en Barcelona quedaba en la antigua Calle de las Carretas y la Calle Alta de San Pedro. O sea que sin querer, este lugar que yo siento como mi lugar en el mundo, 100 años después coincide con la dirección del taller de mis abuelos en Catalunya.
-Como si estuviera escrito
- Por eso digo que yo no vine, me trajeron. Alguien me trajo de la mano. Pero es una sensación que la siento muy seguido. Y es una sensación muy concreta porque cuando necesito encontrar cosas muy exóticas, por ejemplo una madera de teca, me aparece una viejita en la puerta diciendo “mire, señor, tengo una cajita de teca ¿no la quiere comprar?”.
-¿Como ha visto la evolución turística que ha tenido el barrio?
- Hoy San Telmo es uno de los símbolos más importantes de la Argentina, a veces manejado mejor, a veces manejado peor. Sin duda el gran hacedor de San Telmo fue el arquitecto Peña, que durante años dirigió con mucho orden, con mucho equilibrio. Él hizo posible que San Telmo sea San Telmo. Después de que él se ha alejado un poco por razones no sé si de política, ya algunas cosas no funcionan tan bien y otras se han implementado correctamente. Después, por supuesto, lo que influye es la política monetaria, económica, las crisis, para que venga más o menos gente. Pero san Telmo tiene un público excelente, sobre todo un público que viene a conocer, además de venir a comprar.
Más info y  la galería de fotos de la obra de Pallarols en http://pallarols.com.ar/

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Sobre la calle Florida se encuentran las Galerías Pacífico, que constituyen el centro comercial más bonito de Buenos Aires.

El edificio se construyó a fines del XIX para alojar las tiendas Au Bon Marché, pero nunca se inauguró por sucesivas crisis económicas. En su lugar se instalaron varios comercios pequeños. En 1945 se remodela el edificio, añadiéndole una cúpula de 450 m2, que se decora con murales de Berni, Castagnino, Colmeiro, Spilimbergo y Urruchu.

Luego de años de abandono, las galerías se reforman nuevamente y le añaden nuevos murales, esta vez de Macció, Robirosa, Roux y Carlos Alonso. En 1990 se reinaugura como centro comercial. Alberga las más prestigiosas marcas nacionales e internacionales. Abre de lunes a sábado  de 10:00 a 21:00 hs y los domingos de 
12:00 a 21:00 hs. En el edificio funcionan el Centro Cultural Jorge Luis Borges y el Estudio de Danza Julio Bocca.

Si quieres conocer más sobre la historia del edificio, sus murales y sus artistas, ofrecen visitas guiadas de 20 minutos de duración, de lunes a viernes a las 11:30 y a las 16:30 hs. El centro de reunión es la cúpula central.

Las Galerías Pacífico ofrecen una serie de beneficios para turistas, entre ellos, la gestión del Tax Free. Presentando el pasaporte extranjero y una factura de $70 o más te podrás ahorrar hasta un 16% en reintegros a la salida del país.

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Corrientes es la avenida de las librerías, los cafés, los teatros y las pizzerías. La mayoría de las pizzerías más tradicionales están sobre esta calle: Güerrín, Los Inmortales, Banchero, Las Cuartetas y el Palacio de la Pizza.

Alrededor del Obelisco, entre la avenida Callao y la calle Esmeralda, Corrientes tiene la mayor concentración de librerías y teatros de toda la ciudad. Casi todas las salas teatrales más importantes de Buenos Aires están en este tramo, como el Maipo, el Gran Rex, el Ópera, el Avenida, el San Martín, el Astral, el Lola Membrives, el Multiteatro, el Metropolitan y el Alvear, entre otros.

Las librerías de Corrientes suelen permanecer abiertas hasta después de la medianoche, especialmente los fines de semana, y las más grandes tienen bar y salas de espectáculos.

Este trecho de la avenida también concentra una gran cantidad de los bares y cafés más famosos de Buenos Aires, como La Giralda, La Paz o El Vesuvio.

Debajo una canción interpretada por  Nacha Guevara, que  además de provocarme un sentimiento de melancolía me parece refleja, el espíritu de esta calle.

“Sus letreros luminosos y esos hombres tan buen mozos”

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Una de las excursiones más bonitas para hacer en Buenos Aires es visitar San Telmo, uno de los barrios más viejos de la ciudad. Cuenta con antiguas construcciones, calles empedradas, pintorescos farolitos y un mercado de más de cien años. Caserones antiguos convertidos en galerías -como El Hotel de los Inmigrantes, en la calle Balcarce 1053- conviven con locales de anticuarios, negocios de diseño, bares, cafés y restaurantes. Se trata de un barrio de antigüedades, cultura, arte, diseño, noche y bohemia.
El centro del barrio gira en torno a la Plaza Dorrego, donde todos los domingos funciona la Feria de Cosas Viejas y Antigüedades “San Pedro Telmo” con 170 puestos de antigüedades.  Alrededor de la plaza, artistas callejeros, bailarines de tango y estatuas vivientes, aportan su colorido especial. Siempre hay magia en el barrio.
Hay gran cantidad de tanguerías, la mayoría de ellas ubicada en la calle Balcarce. Se pueden ver espectáculos de tango de todo tipo: desde tango al aire libre y gratuito en la plaza Dorrego los domingos con milonga incluida, hasta shows exclusivos.
San Telmo cuenta además con varios teatros y museos. Hay para todos los gustos: Museo de la Ciudad, Museo del Grabado, Museo Histórico Nacional, Museo del Cine, Museo de Arte Moderno, Museo Histórico Nacional, el Museo del Traje, el Museo de los Inmigrantes y el Museo del Títere. Los teatros Contemporáneo, La Máscara, CELCIT, LyF, Margarita Xirgu, El Búho y La Manzana de las Luces
Conviven con los vecinos, inmigrantes de todas partes. Muchos jóvenes europeos viven en San Telmo, un barrio que les gusta por sus casas antiguas, su gente, su historia y su magia.

 

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En Buenos Aires y las grandes ciudades, las principales marcas internacionales conviven con las mejores firmas argentinas, compitiendo en creatividad y calidad. Se destacan el cuero, en ropa, marroquinería, talabartería y monturas, y los artículos de plata confeccionados a mano. En el interior del país, los souvenirs y los productos de elaboración local son el gran atractivo.

La sofisticada Avenida Alvear, en el barrio de Recoleta de Buenos Aires, reúne las marcas más lujosas de indumentaria, joyas y accesorios. El centro comercial Patio Bullrich es el más refinado de la Argentina, a pasos de los grandes hoteles de Recoleta.

Sobre la peatonal calle Florida se concentran los negocios de prendas de cuero.

Para los vanguardistas, Palermo Soho con sus boutiques y ateliers de diseñadores independientes es el corazón creativo de Buenos Aires. Esta zona se ha transformado en los últimos diez años en “el” barrio de moda para las compras. Aquí se consiguen prendas únicas, accesorios, objetos de arte, muebles de diseño y regalos originales.

En el barrio de San Telmo se encuentra una serie de negocios de antigüedades y en la Plaza Dorrego se instala  todos los domingos y feriados la tradicional “Feria de Antigüedades de San Telmo”.

Fuera de las ciudades se encuentras las artesanías de influencias indígenas. En el norte andino se venden telas, tejidos y alfombras cuyas fibras son teñidas a mano y tejidas por las distintas comunidades indígenas.

En la Patagonia los artesanos son reconocidos por sus artículos de madera, cerámica y piedras semipreciosas. En La Pampa, las prendas de cuero y plata sirven como recuerdos ideales de esta tierra de gauchos y caballos.

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