A poco más de una hora de Buenos Aires, San Antonio de Areco, permanece sumergido en el pasado gauchesco. Allí creció el escritor Ricardo Güiraldes, y allí conoció a Don Segundo Sombra, el gaucho que se hizo inmortal como personaje del libro homónimo.  Gracias a ellos,  Areco se conoce hoy como “cuna de la tradición”.  Resulta un paseo ideal para quien quiera tomar contacto con el mundo del gaucho y sus tradiciones. El ayuntamiento presta bicicletas para pasear por el pueblo, sus calles, talleres de plateros y pulperías.

Museos gauchescos en San Antonio de Areco:

    • Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes para conocer los usos, costumbres y enseres del hombre de campo, así como la obra literaria del escritor.
    • Museo Las Lilas de Areco  inaugurado en abril de 2009 en una bella casona, dedicado totalmente a la obra de Molina Campos, que pintó el alma del campo argentino. Además cuenta con un espectáculo de luz y sonido y una cafetería muy agradable.

A las afueras del pueblo, el gran atractivo son las estancias. Ofrecen al visitante pasar un día de campo con asado y espectáculo gaucho incluído o alojarse, el tiempo que se quiera, para desconectar de la ciudad y vivir como un gaucho pero con las comodidades de la vida moderna. Entre las más populares se encuentran El Ombú, La Cina Cina y La Porteña.  Otra muy conocida es la Estancia La Bamba, visitada varias veces por Carlos Gardel y  escenario de películas como “Camila” y “Las cosas del querer”.

Abundan también los bares y almacenes de ramos generales,  punto de encuentro de la gente del campo. Hoy siguen en pie sitios históricos como el Boliche de Bessonarte,  el Almacén Los Principios o  la Pulpería La Blanqueada.

Vale la pena comprar productos locales como miel pura, dulce de leche o salames, bondiolas, jamones, quesos y escabeches para preparar la típica  ”picada“.

En noviembre San Antonio de Areco celebra la Fiesta de la Tradición con desfiles, destrezas criollas, música y bailes folcklóricos.

Fuente Tur Noticias

Print Friendly

Es interesante combinar la visita al Glaciar Perito Moreno con el alojamiento en alguna estancia de la región. Extensos campos dedicados a la ganadería y la agricultura, abren sus puertas al turismo y permiten experimentar la vida del gaucho. Algunas estancias son lujosas, otras, más económicas, poseen áreas de acampada y refugios para expedicionarios. Si bien se puede ir durante todo el año, es preferible hacerlo de octubre a abril coincidiendo con la primavera y verano australes.

El paisaje de la región está conformado por picos cordilleranos, ríos y lagos cristalinos. Las estancias ofrecen todo tipo de actividades a sus vsitantes: cabalgatas, senderismo, pesca deportiva, rafting, escalada, arqueología y avistaje de flora y fauna. Otro atractivo es poder ver, o participar si se desea, de las tareas que realizan a diario los lugareños: cepillar caballos, esquilar ovejas, arrear el ganado, participar de la yerra y conocer los secretos para asar los mejores corderos patagónicos.

Las estancias más conocidas, ubicadas relativamente próximas al Glaciar Perito Moreno, son: Estancia Cristina, El galpón del Glaciar, Alta Vista, Nibepo Aike, Huyliche, María Elisa y Helsingfors

El Chaltén, pintoresco pueblo declarado “Capital Nacional del Trecking” ubicado al pie del Fitz Roy, tiene posadas rurales que ofrecen todos los servicios:  Pudu Lodge, Estancia La Quinta, Punta de Lago, Lago del Desierto, El Pilar, Santa Teresita, El Cóndor y Aires del Fitz. Una de las más antiguas es Estancia de las Montañas, dedicada a la producción ganadera y donde se pueden aprender los secretos de la cocina patagónica, visitar antiguos puestos y disfrutar con la lectura de algunos de los mil títulos que componen su biblioteca y que gira en torno a la temática del sur.

En dirección sur y a unos 45 kilómetros de Río Turbio, una de las propuestas imperdibles la constituye la Estancia Cancha Carrera. Ubicada en el paso que une el Parque Nacional Los Glaciares con Torres del Paine en Chile, invita a disfrutar entre picos nevados de un gran puente de piedra natural y una cascada de aguas termales.

Sobre el margen norte de Santa Cruz, en Los Antiguos, se encuentran la Estancia Telkén, dedicada a la explotación ovina y la Estancia Suyai. Ambas son un paso previo a la visita a la famosa Cueva de las Manos.

Sin lugar a dudas en el campo hay para todos los gustos y preferencias. Las estancias argentinas están enlazadas a la historia y a la esencia de su cultura.

Fuente: Tur Noticias

Print Friendly

Argentina, el caballo, los gauchos. 3 conceptos muy unidos en el imaginario popular que a su vez evocan otras palabras: tradición, folcklore, épica, patria. Dicen que el país “se hizo a caballo”. Como en los viejos tiempos, sigue siendo una buena manera de apreciar y disfrutar de la tierra.

Hoy en día sigue siendo posible cabalgar sus inmensidades casi vírgenes al ritmo de los caballos criollos. Se puede recorrer montañas, bosques, selvas, llanuras, playas y descubrir los secretos de profundos valles y sitios casi inaccesibles por otros medios. En soledad, en grupo, con la guía de avezados baqueanos, la experiencia siempre es interesante y diferente. Para el que no conoce la zona es recomendable hacerlo guiado por un lugareño. Hay para todos los gustos: expediciones de varios días que atraviesan la Cordillera, paseos por los Esteros del Iberá avistando monos carayá, arreo de ganado acompañando a los gauchos, y más, mucho más….

Te contamos detalladamente una de estas posibilidades para que puedas hacerte una idea de cómo son estas cabalgatas. Por ejemplo una Cabalgata por la Patagonia Andina. El paisaje: densos bosques plenos de vida silvestre enmarcados por imponentes montañas. Glaciares, lagos color esmeralda, arroyos y picos nevados completan el paisaje. Llegas allí y desde estancias locales y acompañado por gauchos, vas explorando la zona a caballo los días que quieras dedicarle a la actividad (habitualmente de 2 a 5 días). Los recorridos elegidos por los baqueanos ofrecen subidas suaves y leves pendientes; el grado de dificultad es moderado. Las jornadas de cabalgata duran de 5 a 7 horas. Y, por las noches, rodeado de hermosos paisajes disfrutas de los mejores corderos y asados patagónicos, hechos por los lugareños. Estos programas suelen incluir la primera noche en un hotel y las siguentes en campamentos o cabañas, pensión completa, traslados, equipo, entrada a los parques nacionales, guía local y caballos equipados. Imprescindible llevar cámara de fotos.


Más información sobre cabalgatas en Argentina

Print Friendly
Es increíble, pero a veces, echamos de menos paisajes o situaciones, que ni sabíamos que eran importantes para nosotros. Nos damos cuenta cuando dejamos de tener la posibilidad de disfrutarlas. Triste, pero humano. Somos así. A mi me pasa, desde que vivo en España, que cada vez recuerdo con más cariño y una dosis de melancolía -soy argentina, que le vamos a hacer- las visitas durante mi infancia y juventud al campo de una amiga, Viviana, y a su pueblo vecino.
Allí conocí la vida del campo: la pampa, los gauchos, los paseos a caballo o en sulky, el paisaje infinitamente verde y plano, las caminatas por senderos de barro, las vacas, los tanques en que nos bañábamos en verano, los árboles inmensos, los frutos que recogíamos de la huerta y mucho más. Olores, sonidos, sensaciones.
En otro post hemos comentado la posibilidad de vivir unos días la experiencia del campo argentino, alojándose en alguna de las estancias de la provincia de Buenos Aires.
Hoy quisiera centrarme en otro aspecto. En la posibilidad de viajar al pasado visitando algún pueblo gaucho. Uno que recomiendo especialmente es San Antonio de Areco, a sólo 100 kilómetros de Buenos Aires.
¿Por qué Areco?
- Porque allí creció el escritor Ricardo Güiraldes, y allí conoció a Don Segundo Sombra, el gaucho que se hizo inmortal como personaje del libro homónimo. Gracias a ellos, Areco se conoce como la “Cuna de la Tradición”.
- Porque es un placer pasear por las calles del pueblo y tomarse algo, en alguna de sus “pulperías” -antiguos bares y boliches de la zona-. Un clásico es la Pulpería de Bessonart. En su interior se siguen encontrando los parroquianos a tomar un vino, jugar y conversar.
- Porque Areco se caracteriza también por sus plateros, oficio que ganó impulso a partir de Juan José Draghi, quien recopiló piezas de la orfebrería rural y reintrodujo sus técnicas. A lo largo de las calles de Areco pueden visitarse unas 40 tiendas y talleres; entre ellos, el del propio Draghi, convertido en un taller-museo donde hoy, trabajan sus hijos.
- Porque aquí se encuentran 2 museos gauchescos muy importantes:
El Museo Molina Campos, inaugurado en abril de 2009 en una bella casona, dedicado totalmente a la obra de Molina Campos, que pintó el alma del campo argentino. Es, dicen algunos, quien mejor interpretó pictóricamente las costumbres gauchescas. Cuenta con una cafetería muy agradable para recuperar energía antes de continuar el paseo.
Debajo un vídeo con la obra del artista.
El Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes (cerrado desde la inundación de diciembre de 2009 y en refacción). A la entrada se encuentra la pulpería La Blanqueada, de más de un siglo y medio de antigüedad. Las distintas habitaciones recrean la pulpería de antaño con muñecos de cera que representan a los gauchos. Luego el museo propiamente dicho que cuenta con la colección de muebles y objetos de uso cotidiano de la familia Güiraldes, junto a una colección de pinturas, entre las que destacan los cuadros de Pedro Figari.
- Porque puedes recorrer las calles del pueblo en bicicleta. La Dirección de Turismo las presta por tres horas.
En este mapa puedes encontrar los principales atractivos del pueblo.
Ver Qué hacer en San Antonio de Areco en un mapa más grande
En mi próximo viaje e a Argentina espero poder llevar a mis hijos a conocer Areco para que tomen contacto con el mundo de la Pampa y el gaucho.
Nota: Las imágenes que aparecen las bajé de la página del museo y son distintos cuadros de Molina Campos.
Print Friendly

El polo en argentina está muy desarrollado. Se lo reconoce como el mejor del mundo. Esto se debe a la alta calidad de sus jugadores, los caballos que se utilizan, a la gran cantidad de establecimientos en donde se puede practicar el deporte, y a que en Argentina todos los años se juegan los torneos más prestigiosos del planeta.

Argentravel te organiza una experiencia muy divertida: una tarde de polo. Aunque nunca en tu vida hayas subido a un caballo, el profesor tiene la habilidad y experiencia necesarias para enseñarte. Terminarás jugando un partido con tus compañeros de aventura. Garantizado y probado! La experiencia dura alrededor de 6 horas: se inicia cuando te pasan a recoger por el hotel (o se encuentran en un punto en común cercano). Tras un viaje de 30 minutos se llega al campo. Luego de una breve introducción teórica, te enseñarán a montar a caballo (si aún no lo sabes) hasta que te sientas confiado, de esa manera transcurrirá la primera parte de la aventura, aprendiendo los golpes básicos del polo. Una pausa para descansar, y en la segunda parte te explicarán las reglas del deporte y… jugarás un partido! A veces la actividad se extiende más tiempo, ya que la clase coincide con un día de prácticas de jugadores profesionales, y podrás verlos jugar. El valor de la clase incluye el traslado ida y vuelta desde el centro, y la instrucción deportiva (incluyendo el alquiler del caballo  y el equipo de juego: casco, taco y fusta).
Otra opción es asistir a algún partido de polo. Estos tienen lugar de marzo a mayo y de setiembre a diciembre, durante las temporadas de torneos.

Print Friendly

El gaucho, mezcla de indio con español, era el habitante vagabundo de las pampas, que viajaba sin rumbo fijo en su caballo y se dedicaba a la caza del ganado. Participó activamente en las guerras de independencia.

Con el paso del tiempo se emplearon como peones en el campo, de ahí deriva hoy en día el nombre “gaucho” para referirse a los hombres de campo, sean peones o estancieros.

Decir gaucho es decir: libertad, campo, caballo, mate, asado y amor a la tierra. Si viajas a Argentina, trata de pasar al menos un día en el campo para vivir lo que eso significa. Información sobre donde pasar un dia de campo en argentina.

Debajo un video de National Geographic sobre los gauchos argentinos.

Print Friendly

Argentina cuenta con más de 500 estancias que abren sus puertas al turismo para experimentar de primera mano el campo argentino y el estilo de vida gauchesco, pero con las comodidades modernas. Algunas tienen una tradición de más de 200 años y siguen siendo atendidas por los bisnietos de los dueños originales.

La mayoría ofrece actividades características como cabalgatas, paseos en sulky, la posibilidad de participar en tareas rurales -arreo de ganado,  esquila de ovejas-, asistir a espectáculos de baile folcklórico y juegos rurales, disfrutar partidos de polo o pato -el deporte nacional- y, por supuesto, degustar el típico asado criollo.

En muchos establecimientos también se puede pescar, cazar, andar en bicicleta o dedicarse a la observación y exploración de la flora y fauna autóctona.

Los anfitriones de las estancias reciben a sus huéspedes como familiares. El ambiente es siempre relajado, apuntando al descanso. Los invitados pueden participar en las actividades o simplemente relajarse en la comodidad del casco de la estancia.

Vale la pena pasar unos días para alejarse del ruido de Buenos Aires y disfrutar del famoso campo argentino.

Print Friendly
© 2012 Argentravel Blog Suffusion theme by Sayontan Sinha