El barrio de La Boca ubicado en la ribera del Riachuelo es uno de los más pintorescos de Buenos Aires. La inmigración italiana del siglo XIX, en particular genovesa, dio carácter a este barrio en el que más de la mitad de la población era extranjera. Los inmigrantes vivían en conventillos donde debían convivir, algunas veces armoniosamente y otras no tanto, varias familias. Construyeron sus casa en chapa y madera, elevadas sobre pilotes, y coloreadas con sobrantes de pintura proveniente de los astilleros. El colorido es un rasgo distintivo que se mantiene hasta hoy.
Cuna de bohemios, escultores, políticos, músicos y cantantes, La Boca fue inmortalizada por Benito Quinquela Martín quien dedicó casi toda su obra a plasmar la fisonomía del barrio.
En el recorrido por La Boca uno de los primeros lugares a visitar es la calle Caminito. El nombre de la calle es un homenaje a a Juan de Dios Filiberto, autor del tema musical “Caminito”, un antiguo poblador cuya casa natal se puede visitar en Necochea 1078. La peatonal es un museo a cielo abierto, con la presencia de cantantes y bailarines de tango en cada esquina, acompañados por guitarras y bandoneones; así como por artistas y artesanos que ofrecen sus obras. A lo largo de la calle Caminito se aprecian las edificaciones originales del barrio.
Otro de los sitios imperdibles es la Escuela Pedro de Mendoza (sobre la avenida homónima al 1800), donde funcionan el Museo de Bellas Artes de La Boca y el Teatro de la Ribera. También vale la pena visitar 2 modernos sitios destinados al arte: el Galpón de Catalinas (Pérez Galdós 93), con obras y espectáculos musicales y la Fundación Proa (Don Pedro de Mendoza 1929), dedicada al arte contemporáneo y desde cuya terraza se aprecia una panorámica del Riachuelo.
El circuito puede completarse con una visita al estadio del club Boca Juniors, conocido popularmente como “La Bombonera” por sus elevadas gradas en forma de caja. Cada domingo, la actividad futbolera paraliza el barrio y lo viste de azul y amarillo al ritmo de bombos y cánticos. Funciona allí, el Museo de la Pasión Boquense, que sorprende con una experiencia en 360 grados mediante la cual se recrea una ruidosa salida a la cancha.
En cuanto a la oferta gastronómica destacan las cantinas italianas, especializadas en pastas y frutos de mar aunque hay propuestas para todos los gustos. Entre los clásicos se distinguen: el Bar La Perla, la pizzería Banchero, el restaurante El Obrero, con paellas y tortillas españolas y Patagonia Sur, del famoso cocinero argentino Francis Mallmann.
No hay palabras para describir este maravilloso concierto de Gotan Project en el Casino de París con su espectáculo Tango 3.0. Una hora de puro placer. Llegó a mí gracias a Eva Martos Pujalte, y ahora, a ustedes.
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Créditos:
• Artistas: Philippe Cohen Solal (Guitarras eléctricas, acoutiques, bajo, mandolina, silbato, toma de muestras y fx dub), Eduardo Makaroff (guitarras eléctricas y acústicas, voz), Christoph H. Müller (teclados, vocoder, Tenori-on, Wii, percusión y fx), Claudia Pannone (voz principal), Facundo Torres (bandoneón), Lalo Zanelli (piano), Ananta Roosens (violín, trompeta, violín, trompeta, voz) • Director: Fabien Raymond • Producción: Secuencia SDP Vidéocité
Historia del grupo:
“Fue hace ya un siglo. En enero de 1999, Gotan Project iniciaba su regreso al futuro. El futuro del tango, hasta el momento conservado en el anaquel de los usos y costumbres descoloridos. ¿Del pasado, desfasado? Un tiempo. Fue necesaria la intervención de la juventud. En 2001, “La revancha del tango” se impone en los dance-floor e introduce un nuevo sonido. Una marca de fábrica, a menudo fotocopiada, nunca igualada. El éxito del disco se transforma en triunfo en el escenario. El éxito fue tan resonante que, en 2006, el trío firma una continuación, “Lunático”, homenaje a Carlos Gardel y, más ampliamente, a todos los héroes del tango, incluido, por supuesto, Astor Piazzolla.
Enero de 2009… Diez años después, un milenio más tarde, Gotan Project retoma el camino del estudio de grabación, fiel a los principios fundadores: una voluntad de transgredir los códigos del tango, para sublimarlos mejor. Ello dará como resultado “Tango 3.0″, título que dice mucho sobre sus intenciones, como para confirmar que, en el momento en que la gran red teje encuentros de todo género, esta materia prima sigue siendo un formidable sujeto de exploraciones sonoras. Esta vez, Eduardo Makaroff, Philippe Cohen Solal y Christoph H. Müller han escogido el método inverso: “Partir de otro lugar, para retornar al tango”. Tango y cumbia, ska y marcha, country y milonga, groove y chacarera, dirty sound y tango… Las hibridaciones más improbables siguen siendo posibles. De todas ellas, es el blues la que otorga su color fundamental a “Tango 3.0″.
Desde la emblemática obertura, titulada “Tango Square”, referencia explícita al Congo Square de Nueva Orleans. La conexión adquiere todo su sentido, cristalizada por el sonido pegajoso del Hammond B 3 de Dr. John, gran brujo de los teclados, y el swing de una brass band completa. Los vientos, raramente incluidos en el tango, ocupan un lugar único en “Tango 3.0″, haciéndonos recordar el uso del clarinete en los primeros momentos de esta música-mundo. Es el instrumento que ejecuta el gracioso Melingo en “Tu Misterio”, un slow para bailar pegaditos, uno contra el otro… El encantador rockero no es la única voz invitada a este festín de sonidos. Está el escritor Julio Cortázar, timbre de ultra tumba, quien recita un pasaje de su libro totémico, “Rayuela”. Palabras lúdicas para una parábola filosófica alrededor de este juego de niños. Otro poeta, el también surrealista Víctor Hugo Morales, entona, en “La Gloria”, ¡un himno de estadios! El comentador número uno de los partidos de fútbol se lanza a una improvisación en la que su voz driblea entre los músicos de Gotan Project: del bandoneonista Nini Flores a la violinista Line Kruse, pasando por el pianista y arreglista Gustavo Beytelmann, pilares del equipo… “GOOOOOOOTAN !”, con un saludable toque de auto ironía.
Sin duda alguna, “Tango 3.0″ lleva el desafío aún más lejos: la renovación del tango, por todos sus costados, corriendo el riesgo de desbordarlo, sin nunca pretender agotarlo, pero siempre con este sutil perfume de ambigüedad. Con la creación, a la vez, de canciones de formato pop e instrumentales sabiamente orquestadas, Gotan Project supera los límites donde algunos habían intentado confinarles. Si la electrónica y el tango siguen siendo, más que nunca, las dos matrices, sería sin embargo vano reducir a Gotan Project a esta fórmula. Hoy en día, como ayer, se trata antes que nada de contar historias, aquellas historias eternas del imaginario del tango, amores turbios para alegorías afiladas, cabalgatas “cinemáticas”, que recuerdan el alma de los gauchos… Y, más allá, la de todo un país: Argentina. Versión desencantada, cuando Cristina Vilallonga desen(canta) la “Desilusión”, que sigue a la crisis de 2001: un tercio de la población se hundirá debajo del umbral de la pobreza. Visión trágica de un mundo, el nuestro, cuando su voz de desliza al interior de un megáfono y, sobre un beat minimalista de los más oscuros, para denunciar los “Mil Millones” de hambrientos que pueblan el planeta, citando de paso una frase del ilustre Enrique Santos Discépolo. Vertiente melancólica, por último, con la melodía que concluye este nuevo disco: “Érase una vez”… la Argentina de la edad de oro, El Dorado de todos los exilios, melting pot de donde surgirá una banda sonora de letras capitales: TANGO.”
Para algunos amantes del tango que visitan Argentina, alcanza con asistir a alguno de los muchos espectáculos de tango que ofrece Buenos Aires. Pero otros, quieren más y buscan aprender los 8 pasos básicos del baile en alguna escuela o milonga porteña.
En las escuelas se enseñan diversas técnicas y estilos de tango. Las clases pueden ser grupales o individuales y contemplan diferentes niveles. Hay programas intensivos para quien quiera ir más en serio aún.
En las milongas, el baile se vive de otra manera. Son sitios donde confluyen curiosos, principiantes y aficionados. Aquí se baila con auténticos apasionados del tango, de todas las edades, con música en vivo. Funcionan toda la semana, a partir de las 18hs. y hasta la madrugada.
En los barrios de San Nicolás, Montserrat y San Telmo hay locales especializados en ropa tanguera, donde equiparse con todo lo necesario: vestidos, trajes, zapatos, chales, pañuelos y sombreros.
Escuelas recomendadas:
En Palermo: La Viruta (Armenia 1366) y Palermo Tango Studio (Charcas 3972).
En Recoleta: Mora Godoy Tango Escuela (Av. Pueyrredón 1090) y la Academia de Tango Mayoral y Elsa María (Av. Callao 1078).
En Montserrat: Estudio la Esquina (Sarmiento 722, 4º piso), Escuela del Tango (San José 364) y Academia Nacional del Tango (Avenida de Mayo 833).
En San Telmo: Escuela Mariposita (Carlos Calvo 948).
En Balvanera: Academia Roberto Herrera (Sarandí 426) y el Centro Educativo del Tango (Agrelo 3231).
Milongas más famosas:
Bendita Milonga (Perú 571)
La Independencia Tango Club (Av. Independencia 572)
Centro Cultural Torquato Tasso (Defensa 1575)
Lo de Celia Tango (Humberto Primo 1783)
Club Gricel (La Rioja 1180)
El Beso (Riobamba 416)
La Marshall en Plaza Bohemia (Maipú 444)
Alma de Bohemio (Necochea 948)
La Garufa del Konex (Sarmiento 3131)
Oferta:Experiencia tango (los profesores de tango de Argentravel son Alberto Sendra y Fernanda Japas a quienes puedes ver en acción en este vídeo)
Argentina cuenta con 10 espacios naturales o culturales declarados Patrimonios de la Humanidad por la UNESCO. Algunos son muy conocidos; otros no tanto. Haz click en el que quieras conocer.
La calle Caminito se encuentra en el barrio de La Boca, a orillas del Riachuelo. La inmigración italiana, en particular genovesa, dió carácter a este barrio en el que más de la mitad de la población era extranjera. Los inmigrantes vivían en conventillos donde debían convivir, algunas veces armoniosamente y otras no tanto, varias familias. La famosa calle es una calle peatonal, sin aceras, en la que se pueden ver los antiguos conventillos construídos con chapa de metal acanalada y pintada en alegres colores.
Uno de los pintores argentinos más reconocidos, Benito Quinquela Martín, dedicó casi toda su obra a plasmar la fisonomía de La Boca; se preocupó por la preservación del aspecto del barrio e incluso bautizó así a la emblemática calle-museo “Caminito”, en homenaje a un famoso tango.
“Elevadores a pleno sol” de Benito Quinquela Martín
En la actualidad, numerosos artistas se dan cita en esta calle: pintores que venden sus obras con temas alusivos al tango y al barrio; cantores de tango acompañados por una guitarra o un bandoneón; parejas, que deleitan a los paseantes, bailando tangos. Caminito es el corazón de La Boca, un lugar que no puedes dejar de conocer en tu visita a la ciudad. Vídeo del barrio de La Boca
Una de las excursiones más bonitas para hacer en Buenos Aires es visitar San Telmo, uno de los barrios más viejos de la ciudad. Cuenta con antiguas construcciones, calles empedradas, pintorescos farolitos y un mercado de más de cien años. Caserones antiguos convertidos en galerías -como El Hotel de los Inmigrantes, en la calle Balcarce 1053- conviven con locales de anticuarios, negocios de diseño, bares, cafés y restaurantes. Se trata de un barrio de antigüedades, cultura, arte, diseño, noche y bohemia.
El centro del barrio gira en torno a la Plaza Dorrego, donde todos los domingos funciona la Feria de Cosas Viejas y Antigüedades “San Pedro Telmo” con 170 puestos de antigüedades. Alrededor de la plaza, artistas callejeros, bailarines de tango y estatuas vivientes, aportan su colorido especial. Siempre hay magia en el barrio.
Hay gran cantidad de tanguerías, la mayoría de ellas ubicada en la calle Balcarce. Se pueden ver espectáculos de tango de todo tipo: desde tango al aire libre y gratuito en la plaza Dorrego los domingos con milonga incluida, hasta shows exclusivos.
San Telmo cuenta además con varios teatros y museos. Hay para todos los gustos: Museo de la Ciudad, Museo del Grabado, Museo Histórico Nacional, Museo del Cine, Museo de Arte Moderno, Museo Histórico Nacional, el Museo del Traje, el Museo de los Inmigrantes y el Museo del Títere. Los teatros Contemporáneo, La Máscara, CELCIT, LyF, Margarita Xirgu, El Búho y La Manzana de las Luces
Conviven con los vecinos, inmigrantes de todas partes. Muchos jóvenes europeos viven en San Telmo, un barrio que les gusta por sus casas antiguas, su gente, su historia y su magia.
El tango argentino nació en los conventillos del puerto de Buenos Aires a mediados del siglo XIX. Los inmigrantes europeos distraían su soledad y esfuerzos en modestas pistas de baile animadas por un trío de guitarra, flauta y violín.
Ya a principios del siglo pasado se instaló en los principales cabarets de París. Triunfar en Europa lo transformó en un género universal que posibilitó su entrada en la alta sociedad de Buenos Aires.
Más adelante se sumaron al trío el piano y el bandoneón, este último considerado “el” instrumento del tango, y aparecieron las primeras orquestas típicas y el tango-canción, encarnado por el héroe popular Carlos Gardel.
Durante la década del ’40, para muchos la época de oro, reinaron las grandes orquestas, entre ellas las de D’Arienzo, Di Sarli y Aníbal Troilo, en donde un joven Astor Piazzolla comenzaba su carrera como bandoneonista.
A principios de los ‘60, con el crecimiento del jazz, el rock y el pop, el tango comenzó a declinar. No obstante, en los ’70, Piazzolla propuso otras formas del tango, acercándolo al jazz y creando numerosos clásicos populares.
A mediados de ’80, la Argentina empezó a vivir un renacimiento del tango pasión que perdura hasta hoy en día. En Buenos Aires el tango se escucha y disfruta en todos lados. Para verlo, hay una amplia selección de espectáculos, tanto al aire libre como en casas de tango, que ofrecen cena-show.
Para aprender a bailarlo, varios establecimientos de baile brindan clases para todos los niveles. Para quien ya sabe los pasos –aunque no es necesario saber demasiado para intentarlo-, las puertas de las milongas están siempre abiertas al público. Aquí se baila con los auténticos apasionados del tango, de todas edades y orígenes, con música en vivo.
Debajo un breve documental de la historia del tango:
Mi nombre es Paula Colantonio. Soy argentina y vivo en España hace 10 años.
Me apasiona viajar, la cultura y el mundo 2.0. He buscado combinar formación y placer creando una agencia online de viajes a medida a Argentina: Argentravel
Organizamos viajes personalizados a Argentina y ahora también, a otros países de Sudamérica.