Montevideo, la capital de Uruguay es una pequeña ciudad llena de encantos. Aquí te mostramos 10 sitios que vale la pena conocer. Hay más, pero éstos son los 10 que más nos gustan. A ver si los amigos uruguayos añaden otros.

Mercado del Puerto

En la Ciudad Vieja bajo una antigua estructura de hierro forjado se encuentra una plaza de comidas, punto de encuentro de cientos de visitantes, tanto locales como extranjeros. Abundan las parrillas con mesas en las veredas y los sábados suele haber también músicos, mimos, dibujantes y artesanos. La tradición indica brindar con un “medio y medio”, un tradicional trago refrescante preparado con media copa de vino blanco seco y media de champán.

Feria de Tristán Narvaja

Un clásico de los domingos, que comienza a las 9 y se extiende hasta media tarde sobrela calle homónima, desde su intersección con la Av. 18 de Julio hasta La Paz, ocupando además muchas arterias paralelas y perpendiculares. Un sitio colorido, único, donde es posible encontrar de todo: antigüedades, discos y libros usados, mascotas, plantas, alimentos, ropa y más, mucho más. Según The New York Times, es “uno de los mercados callejeros más pintorescos que uno pueda encontrar”.

Teatro Solís

La principal sala lírica de Montevideo. Hogar de los elencos de la Comedia Nacional y de la Orquesta Sinfónica de Montevideo, dispone de visitas guiadas interactivas, con actores personificados, de martes a sábado en distintos horarios e idiomas (español, inglés y portugués). Está ubicado en Reconquista y Bartolomé Mitre.

Palacio Salvo

En rigor, no es un palacio sino un edificio creado por el arquitecto italiano Mario Palanti como hotel de lujo que funcionó muy poco tiempo como tal. Ubicado frente a la plaza Independencia, el inmueble más emblemático de Montevideo llama la atención por su mezcla de estilos. El Palacio Salvo abrió sus puertas en 1928. Del otro lado del Río de la Plata, en Buenos Aires, Palanti hizo un edificio similar, aunque más pequeno, el Palacio Barolo.

Pocitos

Según cuenta la leyenda, su nombre remite a una costumbre del pasado, cuando las lavanderas debían excavar pocitos en la arena para obtener agua dulce. Hoy, es uno de los barrios más distinguidos de la capital uruguaya, caracterizado por el amplio arco que dibuja la rambla costanera, con sus modernos edificios de cara al río, al más puro estilo Copacabana. En verano, sus playas -anchas y de arena fina- se colman de público.

Verde

Haciendo honor al eslogan “Uruguay natural”, la ciudad capital viene poniendo mucho esfuerzo en el cuidado y mejoramiento de sus parques y plazas.  Por su tamaño, destacan el Jardín Botánico (Av. 19 de Abril y Lucas Obes), en cuyo interior funciona un museo temático; y el Parque Rodó (Rambla Presidente Wilson y Jackson), de 80 ha., con un lago artificial en el centro, zona de juegos infantiles y un viejo parque de atracciones mecánicas.

Carnaval

En Montevideo esta celebración no sigue los dictados del calendario sino sus orígenes, que se remontan al pasado colonial, a los tiempos de la esclavitud, cuando la población negra cantaba y bailaba al ritmo de los tamboriles. Para conocer más de la mayor fiesta popular del país, nada mejor que el Museo del Carnaval, que en el casco histórico exhibe, difunde y revaloriza sus objetos y tradiciones. Distinguido con el VI Premio Internacional Reina Sofía de Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural (España), funciona de martes a domingo, de 11 a 17, en la Rambla 25 de Agosto 218, esquina Maciel.

Gastronomía

Más allá de los restaurantes gourmet, presentes como en toda gran urbe, vale la pena saborear el plato favorito de los paladares locales, el “chivito”, un singular sándwich de carne vacuna cortada en finas lonjas. Los aderezos incluyen lechuga, tomate, morrones asados, maíz, arvejas, berenjenas en escabeche, aros de cebolla frita, etc. Aunque lo sirven en numerosos sitios, los de “La Pasiva” son de lo mejor (hay varios locales; dos sobre la céntrica Av. 18 de Julio, al 1000 y al 1300). El chivito canadiense lleva huevo frito y se lo suele acompanar con papas fritas. Para beber, nada mejor que una Pilsen, Patricia o Norteña bien frías, las cervezas nacionales.

Bares

Un verdadero tesoro urbano son sus anejos bares, un lazo entre el pasado y el presente, además de lugares agradables donde contar y escuchar historias. Entre la lista de imperdibles figuran el “Bacacay”, frente al Teatro Solís, todo un ejemplo de reciclaje bien entendido y punto de referencia de la movida montevideana; el “Fun-Fun” (Ciudadela 1229), célebre por la creación de la “uvita”, un trago dulzón que se sirve en pequenas copas, cuya fórmula se mantiene en riguroso secreto; y -entre muchos otros- “Tabaré” (Zorilla de San Martín 152, esquina Tabaré), un boliche típico donde cantaron Carlos Gardel, Alfredo Zitarrosa y, mucho más cerca en el tiempo, Caetano Veloso y Café Tacuba.

Compras

Los artículos más buscados por el turista son aquellos elaborados con cuero, las prendas de vestir de lana y otras fibras naturales, y las piedras semipreciosas, como amatistas y ágatas. Una opción para apoyar el comercio justo es acudir a cualquiera de las tiendas de “Manos del Uruguay”, una ONG que lleva cerca de 40 años ayudando a unas 350 artesanas agrupadas en 17 cooperativas del país. “Manos del Uruguay” tiene locales en los principales centros comerciales y su reconocimiento es tal que hoy trabaja con las firmas estadounidenses Victoria’s Secret y Polo Ralph Lauren.

Más información: http://www.turismo.gub.uy/

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