Es un clásico de la gastronomía argentina y se puede comer en cualquier bar, acompañándola con una cerveza, vino o refresco. Tiene ciertas similitudes con la “tapas” españolas, pero lleva menos elaboración y en lugar de servirse en porciones individuales, se coloca en una bandeja común de la que cada uno coge lo que quiere. Los ingredientes pueden variar. No hay una única versión de picada, pero no pueden faltar quesos, fiambres varios, papas fritas y aceitunas. Es una comida ideal para realizar entre amigos, charlando hasta quedar afónicos.
ene 072011

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